Hola que tal, bienvenidos a otro artículo en el blog de clínica duelo y pérdida. En esta ocasión quisiera hablarte un poco acerca de la imposibilidad de comparar pérdidas; cada duelo es único.

Las pérdidas son incomparables
Algunas veces cuando tenemos una pérdida podemos caer en la tentación de comparar nuestro pesar y nuestro dolor con el de otras personas que también hayan sufrido una pérdida.
- Alguien que haya perdido a una madre de la tercera edad o muy enferma, puede pensar que su dolor no debería ser tan intenso como el de alguien quien a perdido a su hijo.
- Otra persona puede sentirse culpable por estar triste al perder a su mascota, cuando existen tantas personas con pérdidas terribles.
- Algunos otros tratan de minimizar su dolor al tratar de explicarse lo sucedido, de ahí podemos escuchar muchas de las frases típicas: “no era para tanto”, “estaba muy pequeño” o “estaba muy enfermo”.
Como sabemos, no existen palabras mágicas, a veces nadie puede decirnos nada que aminore nuestro dolor. A veces solo brindarnos compañía y apoyo.
El comparar nuestra pérdidas con otras es peligroso. Estas comparaciones puede hacernos creer que “no tenemos derecho” a vivir el duelo. También puede llevarnos a invalidar las emociones de los demás.
El invalidar nuestras emociones o las de los demás no solo es peligroso también es perjudicial para el duelo.
No es posible medir el dolor
Aún no existe una escala, o una prueba médica que nos indique exactamente lo que siente otra persona. El dolor es algo totalmente subjetivo. Depende totalmente de la persona: sus vivencias, las experiencias que ha tenido, los significados que se han atribuido.
También depende de las circunstancias: de qué manera han sucedido los eventos, como han sido y cuánto han durado.
Como el dolor no se puede medir, tampoco se puede comparar entre sí.
Cuando intentamos comparar nuestras pérdidas, lo que hacemos es tratar de medir nuestras propias emociones y la de los demás. De igual forma lo hacemos para “darnos permiso de sentir…” o bien para “limitar nuestra respuesta”.
Son esfuerzos de nuestra mente lógica para tratar de entender lo que está pasando. Nos olvidamos que el duelo no se entiende; el duelo se vive con lo que sentimos.
Cada duelo es único, cada dolor es personal.
No tratemos de comparar nuestra pérdida con otras, tampoco tratemos de comparar nuestro dolor o nuestra tristeza. Ese camino no lleva a ningún lugar.
Tratemos de enfocarnos en lo que sentimos, independientemente de lo que mucho o poco que podamos llegar a sentir. Algo muy importante es que logremos aceptar lo que sucede, validar nuestras emociones y respetarlas.
Cuando comparamos pérdidas, las de los demás pueden parecer mayores o menores que la propia, pero todas las pérdidas son dolorosas. No hay una pérdida que cuente más que otra.
No tratemos de comparar nuestra pérdida
Eso es todo por el artículo de esta semana, espero que este pequeño escrito de sea de utilidad. Como siempre te deseo mis mejores deseos y te envió un fuerte abrazo.
¡Saludos y hasta la próxima!
Atte: Dr. Fernando Balleza

Gracias doctor todos los artículos son muy interesantes y es la verdad lo que usted dice muchas gracias
Gracias yo valoro mucho leer esto.ayuda a entender un poco lo que va pasando. Gracias
Creo que la pérdida de un hijo no se puede realizar
Todos los suelos son terribles para la persona que lo sufre….creo que caer en una comparación nos hace egoístas…pensando que lo nuestro es único y lo más grande…yo perdí a mí hijo de 28 años con su novia de 17….hace 6 años….y si realmente es terrible…no puedo ni siquiera entender dónde están ahora…los busco…los esperé…ya sé que no vuelven …pero sé que yo voy camino hacia ellos….en el transcurso de estos años viví el dolor de los padres de la no la de mí hijo….no puedo mirarlos a los ojos….los dos se amaban ….eran un tesoro de vida …pero se nos fueron en un instante….el dolor me enseñó muchas cosas….la piedad y la misericordia por el dolor ajeno….somos muchos lo que cargamos está cruz….y si es cierto no comparemos….cada uno sufre su dolor….seamos compasivos… comprensivos y so no pueden no opinen…..pero no nos creamos únicos…yo perdí el sentido de la vida …pero mis sentimientos hacia el prójimo se mantienen intactos….un abrazo del alma.