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Clínica duelo y pérdida

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Acerca del proceso del duelo y la pérdida

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El duelo ante una enfermedad

Por Fernando Balleza 6 comentarios

El duelo ante una enfermedad
El duelo ante una enfermedad

Hola que tal, escribo este artículo ya que me lo solicitaron a través de nuestras redes sociales. Este es el duelo ante una enfermedad. Si deseas que hable sobre algún tema en específico no dudes en solicitármelo.

Previamente había escrito un post relacionado en mi página anterior. Sin embargo, esa página ya no está en línea. De igual forma era necesario hacer una actualización del artículo, por eso decidí escribir uno nuevo.

El duelo ante diferentes situaciones

La primera cosa en la que pensamos cuando escuchamos duelo es en la muerte, pero no es la única situación que genera este proceso en nosotros. En otros artículos he hablado sobre el duelo generado ante una separación, y la pérdida de una mascota.

Otros eventos que pueden provocar un duelo son tan diversos como, por ejemplo: la pérdida de un trabajo, mudarse, incluso deshacerse de objetos con los que estamos muy apegados. Una paciente acudió a la clínica después de perder su casa.

Otra de las causas que puede provocar un duelo es: una enfermedad. Se puede presentar este duelo tanto si nosotros somos los que presentamos la enfermad o bien si la padece un ser querido. Es más frecuente ante eventos crónicos o enfermedades muy graves.

Los síntomas no son los mismos pero son parecidos. Dependiendo de la causa el malestar puede ser menor o mayor. Muchas veces las personas no se pueden dar cuenta que se encuentran en duelo. Aunque el proceso del duelo es parecido a cuando fallece una persona. Al no existir un cuerpo al que llorarle, uno no se da cuenta que se está en duelo.

El duelo ante una enfermedad

Si lugar a dudas una enfermedad puede generar un duelo. El recibir una noticia de un padecimiento, sobre todo si es una enfermedad crónica o una enfermedad grave genera en nosotros una cascada de emociones y pensamientos de malestar intenso.

Como te mencionaba hace un momento el duelo por una enfermedad se puede presentar de igual manera si nosotros presentamos la enfermedad o lo hace nuestro ser querido. En esta ocasión quisiera describir el duelo cuando somos nosotros los que enfermamos.

Nuestro mundo cambia

En el momento en el que recibimos el diagnostico, nuestra vida dará un giro de 180 grados. Muchos aspectos de nuestro estilo de vida y forma de vivir tendrán que cambiar. Desde el hecho de tener que estar tomando medicamento o yendo a revisiones médicas.

No es necesario que presente una enfermedad grave o extraña. Padecimientos tan comunes como la diabetes o la hipertensión, genera (o debe generar) este cambio en nuestras vidas.

Estos padecimientos, la diabetes e hipertensión, son en realidad muy serios y su diagnóstico nunca se debe de minimizar, son tan frecuentes que todos conocemos a alguien con este diagnóstico (más del 8% de la población padece de diabetes).

El proceso del duelo y como superarlo

Al igual que en otros tipos de duelo, este en particular tiene que atravesar diferentes etapas para poder superarse y para poder adaptarnos a una nueva situación. De igual manera se tienen que atravesar diferentes etapas.

Estas etapas son:

  • Aceptar la enfermedad
  • El manejo de las emociones, pensamiento y reacciones
  • Adaptarse a la nueva situación
  • Continuar con nuestra vida

Cada una de estas etapas deben ser superadas. De igual manera se requiere tiempo y modificaciones en nuestra vida. A continuación, describiré cada una de estas etapas.

Aceptar la enfermedad: la peligrosa negación

La primera respuesta que tenemos cuando se nos diagnostica una enfermedad es la negación. Esta negación es normal. En un inicio nos ayuda a soportar la noticia, permite separar lo que sentimos de lo que pensamos.

En este momento es común pensar que el médico se equivocó o que los laboratorios no son los correctos. Tampoco es raro buscar una segunda opinión para comprobar que no estamos enfermos.

Todo esto es esperado y normal, sobre todo cuando la negación no dura mucho tiempo. Cuando esta negación es demasiado intensa o dura mucho tiempo se vuelve contra nosotros y en vez de ayudarnos nos perjudica.

Quisiera exponer un caso de los peligros que puede ser la negación:

Recuerdo el caso de un paciente y su madre a la cual llamaré (Señora D). El joven era enviado de su escuela por problemas graves de conducta y de rendimiento escolar. Durante su evaluación era evidente que la Señora D se encontraba “ausente” como si no estuviera ahí.

Unos meses atrás se le había diagnosticado cáncer. Su médico en una revisión de rutina, había encontrado signos positivos de este grave padecimiento. Le comento a la paciente que estaba a un buen tiempo de que se le diera un tratamiento, por lo que la envió al especialista.

Evidentemente este diagnóstico causa en la Señora D una gran angustia. Lo comento con su familia, pero esto no ayudo mucho. Una hermana de la Señora D le comento que en esa clínica siempre se equivocaba con los diagnósticos, le explicaba que a una amiga de ella le había dado un diagnostico que no era el correcto. Le recomendó que acudiera a otro tipo de tratamiento de mayor confianza.

Este era un tipo de tratamiento naturista, en donde le señalaron que en realidad no tenía cáncer, le recomendaron que no fuera a las consultas con el especialista, que ahí solo “iban a envenenar a su cuerpo”. Siguió estas recomendaciones aun cuando ella recordaba las palabras de su médico de la importancia de tratarse lo antes posible.

Después de varios meses desgraciadamente la enfermedad fue más notoria. Perdió mucho peso y su cuerpo comenzó a mermar. La Señora D se aferraba a su deseo de no estar enferma, y por lo tanto seguía sin buscar tratamiento.

 

No todos los casos son tan extremos como este. Pero basta solo recordar a aquellas personas que no vuelven a pisar un consultorio después de que se les realice un diagnóstico. Sucede especialmente en el caso de los varones los cuales ni siquiera quiere acudir revisiones con el médico.

Si bien la negación ayuda en un inicio, tiene que ser resuelta lo antes posible, para poder iniciar un tratamiento. Se tiene que hacer lo necesario, pedir dos o tres opiniones. O repetirse los estudios las veces que sean necesarias.

Mientras antes se resuelva la negación más rápido se puede iniciar un manejo adecuado.

El manejo de las emociones, pensamiento y reacciones

Una vez que se ha aceptado la enfermedad tenemos que responder a todas aquellas reacciones que se presentaran en nosotros. Una serie de emociones desagradables como pensamientos catastróficos acerca de la enfermedad o un gran enfado.

Se presentan algunos síntomas específicos como insomnio, falta de apetito o sentimientos de frustración, o a veces de culpa.

Todas estas reacciones son esperadas. Al mismo tiempo tienen que ser aceptadas estas reacciones tienen que ser manejadas correctamente. Algunas reacciones (como la negación) pueden afectar negativamente el seguimiento de una enfermedad.

Algunas emociones son tan intensas que no nos permite pensar con claridad. Tal vez en un inicio seria recomendable acompañarnos de otra persona. Para que pueda preguntarle al médico acerca de las recomendaciones y que ayude en esas etapas iniciales del tratamiento, como por ejemplo que nos recuerden que tenemos que tomar el medicamento (al inicio siempre se olvida).

Adaptarse a la nueva situación

Una de las etapas más complicadas es el poder adaptarnos. En mayor o menor medias las cosas tendrán que cambiar. Algunas veces serán pocos cambios mientras que otros casos los cambios deberán ser muchos y diversos.

Imagina solo por un momento a aquel que se le diagnostica con diabetes. Muchas cosas de su vida cambiaran: la alimentación, la medicación, las consulta, etc. Simplemente cambiara la etiqueta de sano a enfermo.

Mientras más pronto podamos adaptarnos, más rápido podremos continuar con nuestra vida. Darle solo la atención necesaria a la enfermedad, sin que nuestra vida gire alrededor de ella.

 

Espero que este artículo de haya sido de utilidad. En otra ocasión quisiera hablarte de cuando un familiar es el que enferma, sobre todo como podemos ayudar a nuestros seres queridos.

 ¿Qué te ha parecido este articulo? ¿Te ha pasado o has conocido a alguien en esta situación? Me encantaría que me dejaras un comentario con tus opiniones. De igual forma no solo yo, si no toda la comunidad agradecería que dejaras alguna recomendación en el duelo ante una enfermar.

¡Saludos y hasta luego!

Publicado en: Duelo

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Roxana Zepeda dice

    a las

    He leído sus artículos y la verdad ya no quiero más duelos, merezco ser feliz y que más puede pasarme con Dios? En Junio 2015 perdí a mi hermano menor quien era como mi hijo, es un estira y afloja, ya lo dejé ir pero es duro aprender a vivir con ese dolor, en Nov. 2015 resulté con cáncer, el 2016 estuve en quimios, me fué mal y opté por ya no volver después de desintoxicarne, en Dic. 2016 volví a mi trabajo y en Feb. 2017 me despudieron. Que aprendí? A aceptar a Dios, aceptar lo que el quiera, yo no puefo controlar nada y como llegué me coy a ir. Así que a disfrutar la vida agarrada de Dios y que él sea el arquitecto de mi vida. Gracias a Dios hoy me dieron trabajo y me queda arreglar mi situación de pareja que parece ser será otro duelo. Estoy agradecida a Dios y sea lo que él quiera. Bendiciones

    Responder
    • Fernando Balleza dice

      a las

      Hola que tal, Gracias por compartir Roxana.

      Responder
  2. monica dice

    a las

    Excelente, ud me ayuda muchísimo con la separación del padre de mis hijos luego de 30 años

    Responder
    • Fernando Balleza dice

      a las

      Que tal Monica, me da gusto poder ayudar, muchas gracias por sus comentarios, saludos!!

      Responder
  3. Rosy dice

    a las

    Buen día, Este articulo, me cayo como anillo al dedo, precisamente el fin de semana en consulta con un dermatologo, por dermatitis, en la preguntas reglamentarias, le contesto : Diabetica? : pues tomo metformina y estoy controlada en 110, 115,_ el medico dice_ soy diabetica 🙁 , Presion? : tomo metropolol, …..igual..el medico dice soy hipertensa…! Me cuido, sigo control medico, pero…. no lo he aceptado !!
    Así que tengo que aplicarme y aceptarlo 🙂
    Saludos, bendiciones 🙂

    Responder
    • Fernando Balleza dice

      a las

      Hola Rosy, espero que esta articulo te haya servido. Saludos!!

      Responder

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