Hola que tal, bienvenido a otro artículo en el blog de clínica duelo y perdida. Soy el Dr. Fernando Balleza y el día de hoy quisiera hablarte de esas primeras horas del duelo.
El inicio del duelo
Las primeras horas del duelo son sumamente importantes. También pueden ser diferentes dependiendo la persona y el tipo de pérdida que se ha tenido. Para algunos las primeras horas serán las más difíciles y complicadas. Para otros se vivirán como un sueño del que se recordara poco.
En el intermedio de estas dos reacciones opuestas se encuentran un sinfín de reacciones, que dependerán de las circunstancias y de las reacciones personales.
Las etapas del duelo
Se encuentran diferentes descripciones de las etapas del duelo. La más conocida son las etapas del duelo descritas por Kübler Ross (negación, ira, negociación, depresión y aceptación).
Sin embargo, existen otras corrientes que tratan de explicar estas etapas. Una de estas teorías es la de las fases del duelo descritas originalmente por John Bowlby investigador de la teoría del apego. Estas fases son:
- Embotamiento
- Anhelo y búsqueda
- Desorganización y desesperanza
- Reorganización
Estas etapas, sobre todo la etapa de embotamiento, nos pueden ayudar a entender que es lo que ocurre en esas primeras horas cuando nos enteramos de una pérdida importante.
La fase de embotamiento y las primeras horas del duelo
Esta fase se describe de la siguiente manera:
Embotamiento de la sensibilidad, interrumpida por episodios de aflicción o cólera (dura desde unas horas hasta una semana). Una reacción inmediata a la muerte varía de una persona a otra. La mayoría se siente aturdida e incapaz de aceptar la realidad.
Algunas veces esta etapa se describe como un periodo de shock en donde se pone a prueba la resistencia personal. Las primeras horas del duelo suelen ser las más complejas debido a que se pueden presentar muchas emociones encontradas.
En esta fase es cuando se pueden presentar esas variaciones en la respuesta. Por una parte, la respuesta puede ser emocionalmente intensa con tristeza, ira o incluso histeria (que se observa cuando una persona se desmaya).
Por otra parta la emoción puede ser tan intensa que ocurre una especie de desconexión y la persona se siente como en el “limbo” como “fuera de su cuerpo” o sin comprender que es lo que ocurre.
Finalmente existe un tercer grupo de personas, los activos. Aquellos que no parecen estar afectados en ninguna forma. Son aquellos que se hacer cargo de todo. No significa que la pérdida no les afecta, solo que es su forma de reaccionar.
Es importante recalcar que cualquier de estar reacciones que se presentan son totalmente normales y esperadas. Ninguna reacción es mejor que otra porque cada una de estas reacciones es lo que necesita la persona.
Por lo tanto, no se pueden, ni se deben de detener o evitar. Incluso no se puede solicitar que se modifique una reacción ya que estas no se pueden controlar a voluntad.
¿Qué podemos hacer en cada una de estas respuestas?
Es importante reiterar que cualquier reacción que se presente es normal y están en función a la necesidad de cada persona. De esta manera algunos necesitaran llorar y gritar mientras que otros necesitaran tiempo para re-conectarse.
En estas horas iniciales del duelo es cuando más se necesita el apoyo externo. Alguien que al mismo tiempo pueda empatizar con el dolor, pero al mismo tiempo pueda actuar para apoyar.
Es importante recalcar que una pérdida no afecta a todos por igual. En una misma familia o grupo la pérdida le afecta en mayor medida a los que estén vinculados en forma más estrecha por lo tanto siempre hay alguien que pueda echar la mano.
Las reacciones intensas y la contención
Aquellas personas que responde con respuesta emocionales en forma intensa. Como mucha tristeza o ira necesita contención y apoyo de los demás. Necesitan por ejemplo unos brazos que abracen y sostengan.
Hace muchos años cuando me encontraba en un servicio de urgencias en un hospital de mi ciudad pude observar como el apoyo familiar (o de amigos) es sumamente importante cuando una persona recibía malas noticias. El grupo ayudaba abrazando y sosteniendo, eso era lo que se necesitaba en las primeras horas.
Desgraciadamente también observe como el grupo a veces no ayuda. Pueden dejar sola a una persona o incluso a alentar una reacción emocional, como el enojo o la culpa.
El shock y la reconstrucción de la historia
Aquellos que se encuentren en shock y se sientan en un sueño. Quizá no necesiten el apoyo en ese momento. Se requiere la disponibilidad para cuando se requiera el apoyo. A veces en las primeras horas se necesita espacio, esto no quiere decir que se le deje solo sino estar disponible cuando lo requiera.
Muchas de las personas que shock pueden reaccionar después con intensas emociones. Por lo que se tiene que estar preparado.
Algo muy importante es que más adelante se necesitara una reconstrucción de los hechos. Se necesitará un “historiador” que le ayude a la persona en shock a saber que ocurrió. No en las primeras horas del duelo, sino en días o semanas posteriores cuando se sientan listos.
El que se encarga de todo y sus propias necesidades
Finalmente, se encuentran aquellas personas que parecen que no están afectados. Incluso son aquellas que se hacen cargo de todo. Los tramites, el papeleo, etc.
Esta puede ser otra reacción de las primeras horas del duelo: el mantenerse ocupado. Estas reacciones pueden ser muy valoradas y utilices. Incluso suenan frases como: “Está reaccionando muy bien”. Y es cierto ya que se hacen cargo cuando otros no pueden.
Sin embargo también tenemos que estar atentos a las necesidades de esas personas, que parecen no verse afectadas.
La recomendación para estar personas y los que le rodean es brindarle también la oportunidad de que hablen sobre cómo se sienten. Darles un espacio seguro para que puedan “sentir el duelo” ya que en algunos casos no se lo permiten. Y esto puede provocar complicaciones a largo plazo.
Distintas reacciones, distintas respuestas
Puede parecer complejo como reaccionar a estas respuestas. Lo que considero más importante es poder entender que son reacciones esperadas y normales. Y que solo duraran unas cuantas horas. También en confiar en nuestro instinto y actuar a como creemos que debemos actuar.
Espero que este articulo te sea de utilidad, o al menos pueda ayudar a comprender como todos podremos reaccionar ante una pérdida importante.
Te envió un fuerte abrazo y me despido hasta la próxima.


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