Hola que tal, bienvenido a otro artículo en el blog de clínica duelo y pérdida, el día de hoy quisiera hablarte de otras cosas que perdemos cuando fallece una persona. Si quieres saber a que me refiero sigue leyendo.
Otro tipo de pérdida
Además del intenso dolor que nos implica el perder a alguien a quien amamos, perdemos otras cosas, un poco más intangibles de las que no nos damos cuenta en un inicio. Algunas cosas son como las expectativas hacia el futuro, la relación (y el como nos hacia sentir) y un gran etc.
Ya sea porque fallece un ser querido o bien en el caso de las separaciones porque la otra persona se va de nuestras vidas, tenemos que enfrentar a demás de su ausencia otro tipo de perdidas que mencionare a continuación.
La pérdida del futuro
Uno de los aspectos más invisibles es el perder aquello que esperábamos de esa persona, o de esa relación. Todos lo planes que en algún momento habíamos imaginado, todos aquellos deseos y todas las intenciones también se pierden.
Este es el caso de la Sra M quien acudió a la clínica después de que falleciera su madre. Uno de los constantes lamentos que tenía era que ya no podría disfrutar todos los planes que había formulado con su madre. Especialmente porque la Sra M se había jubilado recientemente y siempre soñó con pasar más tiempo con su madre e incluso irse de vacaciones. Cosas que ya no podría hacer.
Perder momentos preciados
Además del dolor que implica el perder a un ser querido y no volver a estar con él. Implica también perder aquellos momentos que provocaban una ilusión. Algunos momentos pueden ser comunes a muchas personas (como por ejemplo ver a los hijos crecer) mientras que otros son específicos para cada persona.
El joven V que estaba pasando por su proceso del Duelo y que había avanzado mucho en el proceso, pero se mantenía siempre con la añoranza de no haberle podido entregar el titulo de su carrera a su padre, quien había fallecido mientras el cursaba sus estudios.
Perder la oportunidad de resolver viejas rencillas
Todos en el algún momento tenemos problemas o conflictos con otros a pesar del cariño que tengamos. Algunas veces una muerte hace que esos conflictos no pueden resolverse, lo que queda como una mancha en el recuerdo de la relación.
En algunos otros duelos se pierde la oportunidad de resolver una situación crónica o negativa. A veces una solución se aplaza tanto tiempo que al final ya no es posible resolverse, algunas veces por el fallecimiento de esa persona.
Este es el caso de la joven C quien había tenido conflictos constantes con su padre en su adolescencia (incluso había dejado de hablarle durante años) que sin embargo, siempre existió en ella el deseo de resolver esta problemática. Lo cual no fue posible por el fallecimiento en un accidente de su padre. Se culpaba a sí misma no haber intentado acercarse más a él. Aunque su padre tampoco la buscaba a ella.
La perdida de las expectativas
Finalmente quisiera señalar una de las pérdidas más intangibles, la pérdida de las expectativas. A veces ni siquiera nos damos cuenta qué hemos perdido esas expectativas. Quizá sea más sencillo ejemplificar esto con otro ejemplo:
Una mujer, la Sra H que acudió a terapia de pareja en conjunto con su esposo, no podía aceptar que la relación había terminado (a veces la terapia de pareja ayuda a las personas a que se separen en forma tranquila). Ella comprendía que los problemas de pareja eran tan grandes que simplemente no tenían solución. Aun así, no podía aceptar el fin. Después de explorar con ella en forma individual que era lo que sucedía, se dio cuenta que lo que la estaba deteniendo era la perdida de sus expectativas ya que siempre deseo tener un matrimonio feliz y duradero. Ella no solo perdía a su esposo sino sus expectativas de lo que debería de ser un matrimonio.
¿Qué hacer ante estas pérdidas?
No existe una respuesta única ante estas situaciones, ya que cada evento y cada perdida es totalmente personal y única. Sin embargo, existen ciertas acciones que nos podrían ayudar.
La primera de ella es reflexionar sobre todo aquello que hallamos perdido. Realizar una introspección de nosotros mismos y tomar en cuenta esas cosas tangibles o intangibles.
El segundo paso al igual que en otros procesos de duelo, es poder aceptar y vivir esos duelos específicos, reconocer por ejemplo que existen cosas que ya no se podrán hacer con esa persona y aceptar y vivir el duelo correspondiente.
Otras pérdidas…
Estas son solo algunos ejemplos de otro tipo de pérdidas que podemos tener, además de nuestro ser querido. Seguramente podríamos numerar muchos otros tipos de pérdidas, te invito a dejar en los comentarios tu opinión al respecto.
Espero que este articulo te sea de utilidad. Estoy por iniciar una nueva sección en la pagina que se llama historias de duelo y resiliencia. Si deseas contribuir con tu historia no dudes en contactarme. Ya que existen muchas historias que podrían ayudar a otras a enfrentar su duelo.
¡Un abrazo y hasta la próxima!


Así es yo perdí a mi hijo tenía 23 años y murió el 1 de agosto de 2016 tenía muchos planes y yo con él es muy difícil ya pasaron 2 años 3 meses y sigo como si fuera el 1 dia
Hola que tal, Marcela. De alguna manera el poder continuar con el proceso de duelo es también enfrentar todas esas circunstancias que están alrededor. Te deseo mucha suerte, y te envió un fuerte abrazo.
Hola Marcela: Yo perdí a mi hermana en un accidente de tránsito hace 3 años, tenía 24 y he visto a mi mamá transitar por ese proceso de duelo, mi papá , mi hermano y yo tambien estamos en ese proceso, pero siento que es ella la que más se ha fundido en la depresión y la tristeza. Hace menos de un mes decidí regalarle un viaje a Cuba, nosotras somos colombiana y fuimos juntas, y después de mucho tiempo la vi sonreir , hace dos años para mis vacaciones tambien le pedí que fuera conmigo y me dijo que no, lo intenté de nuevo este año y accedió. A mi me puso muy feliz verla a ella conociendo otros lugares, comiendo otras cosas, hablando con otras personas. Yo te recomiendo como hija que soy que trates de viajar, de hablar del duelo con personas que te quieran escuchar, personas desconocidas a veces son más conversadoras y tratan de entenderte más que tu propia familia, por que ellos al transitar lo mismo, es posible que no quieran hablar más del tema. Ora mucho, pidele a Dios mucha fuerza, date cuenta que son millones de personas las que estan atravesando lo mismo que tú. Trata de aceptar que tu ser querido ya está descansando y que luego en otra dimensión vas a encontrarte con él. Por ahora vive tu vida, has las cosas que te gustan, porque solo tenemos una. Un abrazo grande.