Hola que tal, bienvenidos a otro artículo el blog de clínica duelo y pérdida. En esta ocasión revisaremos las causas de que un duelo no mejore.
Por qué no mejora el duelo es una pregunta común sobre todo aquellos casos crónicos en donde el tiempo pasa y las cosas parecen seguir iguales. El mismo dolor, el mismo anhelo y malestar.
Claro que tenemos que enfocarnos en los casos crónicos. Aquellos en los que el duelo ha durado mucho tiempo. Un duelo que ha causado o pueden causar una alta disfuncionalidad.
Debemos tener cuidado en aquellos que duelos que lleven pocas semanas o algunos meses y desean que el duelo termine. Tenemos que recordar que el duelo es un proceso que lleva tiempo, y que no podemos controlar o adelantar. A veces existen avances en el duelo, pero estos avances son pocos visibles o no son rápidos como quisiéramos.
Aunque hay cosas que podemos hacer para ayudar en el proceso del duelo cuando ha pasado poco tiempo, en esta ocasión me quisiera enfocar en aquellos duelos crónicos que no mejora con el paso del tiempo, o al contario estos duelos pueden estancarse e incluso empeorar con el tiempo.
Causas del porque el duelo no mejore.
Si bien, como hemos revisado en otros artículos, el duelo es un proceso individual y único. Por lo tanto, no existen causas absolutas para todos (cada uno puede tener una causa especifica que interviene en su duelo).
Aunque, pueden existir algunas causas comunes que pueden presentarse e interferir con el proceso del duelo es sí. Estas son las causas que revisaremos a continuación.
He dividido estas causas en tres apartados: causas internas, externas y relacionadas con el duelo en sí. Esto con el fin de poderlas revisar en forma separada. No obstante, debemos tener en cuenta que algunos factores pueden mezclarse haciendo más difícil o complejo la resolución del duelo.
Para ellos también revisaremos algunas recomendaciones para sobrellevar el duelo.
Causas externas
Son aquellos factores que no dependen de nosotros. No podemos controlarlos y/o cambiarlos. Pero afectan directamente nuestra relación con el proceso del duelo o la personas pérdida.
Algunos ejemplos de ellos pueden ser:
Pérdidas muy traumáticas: Situaciones inesperadas o a veces catastróficas, como lo son accidentes, enfermedades agudas. O desgraciadamente en el país otros casos de violencia como los son asesinatos o desapariciones.
Este tipo de perdidas por su carácter intenso dificultan el proceso del duelo ya que hacen más difícil algunos aspectos como la aceptación o el poder darnos una respuesta de lo ocurrido. Eso sin contar con las altas emociones que genera como la ira o la frustración.
Todos estos factores pueden hacer que un duelo sea más difícil de sobrellevar y aumenta el riesgo que este se cronifique.
Otras causas similares que pueden ser orígenes de un duelo difícil de llevar son:
- Pérdidas múltiples
- Tipo de pérdida (hijos, pareja, etc.)
- Suicidio
- Relación de dependencia con la persona ausente
- Falta de red de apoyo
Para este tipo de pérdidas, debemos tener en cuenta que muchas de ellas son aspectos incontrolables de la vida. Son aspectos que o bien no dependen de nosotros o nuestro campo de acción se ve limitado.
Aceptar que muchos aspectos de la vida están fuera de nuestro control, debería ayudarnos a no estancarnos como le sucede a muchas personas en duelo, en donde la rumiación o el repensar constante de “que pude haber hecho” genera una mayor frustración. En algunos casos esto evita continuar con la vida.
Como lo habíamos visto cuando hablamos de la aceptación, no se trata solo de ser observadores pasivos sino en enfocarnos realmente en lo que nos puede ayudar a nosotros y a nuestros seres queridos. Es como la conocida plegaria de la serenidad nos dice:
“Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”
Cada una de las causas externas merece su propia disertación, que más adelante podremos profundizar en diversos artículos.
Causas internas
Estas son factores que están un poco más en nuestro control o dependen un poco más de nuestro campo de acción. Si bien algunos factores como la historia vital no la podemos modificar (las experiencias que nos han tocado vivir), si podemos modificar como nos relacionamos con esta historia.
Un breve listado de las causas internas que pueden influir en que el duelo no mejore son:
- Inflexibilidad psicológica
- Antecedentes del desarrollo personal
- Trastornos o enfermedades mentales
- Personalidad (y características de afrontamiento)
- Comorbilidad con un trastorno mental (o antecedente del mismo)
- Uso de sustancias o drogas
Algunos aspectos como la inflexibilidad psicológica, o el miedo al cambio son factores que directamente nos toca trabajar para poder modificarlo y que nos ayude no solamente al proceso del duelo sino con otros aspectos vitales.
La recomendación general que puede ayudar en el proceso del duelo es opuesta a la aceptación. Implica tomar las riendas y comenzar a hacer cambios por más que resulte difícil realizar dichos cambios.
Así, por ejemplo, uno no podría simplemente aceptar algo que no este ayudando. “Uso el alcohol para sentirme mejor” o “no me gustan que las cosas cambien”, “simplemente asi soy”.
En estos ejemplos podemos ver qué si la persona no realiza un cambio, será difícil sobrellevar el duelo (u otros aspectos de la vida). Es evidente que algunos cambios no podremos hacerlos por nuestra cuenta. En estos casos el buscar ayuda profesional o acudir a terapia puede ayudarnos a realizar estos ajustes.
Finalmente, aquellas relacionadas con el duelo como:
- Duelos patológicos
- Comorbilidades del duelo (combinación de otras patologías con el duelo.
Si bien estos factores del duelo no son únicos, sino más bien una combinación de diferentes aspectos como la salud mental de la persona, o sus antecedentes personales o estilos de personalidad que contribuyen a que el duelo no mejore o bien a que el duelo se complique.
Finalmente, la combinación de factores, ya sean internos o externos. Pueden hacer más compleja la resolución del duelo. Ya que existen diversas barreras que tienen que sortearse.
Asi que aquellas situaciones que no podemos modificar tenemos que aprender a aceptarlo para dirigir todos nuestros esfuerzos y energía en aquellos aspectos que tengamos un poco más de control.
Espero que este articulo de sea de utilidad ¡Hasta la próxima!

Qué duelo tan… organizado! Me encanta cómo intentas clasificarlo como si fuera una tarea del menú del supermercado: Causas Externas (¡qué afortunados los que no tienen que lidiar con accidentes!) y Causas Internas (¡vaya, si solo fuera por mi pereza!). La parte sobre cambiar lo incontrolable y no rendirse es brillante, aunque me parece que la serenidad es más fácil de decir que de aplicar, especialmente cuando tu vida es un desastre. Buen trabajo en el intento de hacer el duelo menos traumático que el propio artículo. ¡Ánimo!