
Hace tiempo que no escribo en mi blog. Han pasado meses, incluso años, desde la última vez que publicaba un nuevo artículo. Las razones de esta pausa han sido varias: falta de tiempo, falta de inspiración, falta de motivación… Pero, por fin, ha llegado el momento de volver a escribir.
Quizá como parte de los objetivos de un nuevo año en puerta. O como parte de una serie de propósitos que he tratado de implementar en mi vida (y que tratare de mantener o incrementar), he decidido volver a poner en marcha este proyecto. Que en algún momento me genero tanta satisfacción.
¿Por qué ahora?
No es fácil retomar un proyecto que has dejado abandonado durante tanto tiempo. Hay que superar la sensación de culpabilidad, la vergüenza, la inseguridad… Pero también me tengo recordar por qué empecé a escribir en primer lugar.
Cuando un paciente acude a la consulta una pregunta que me suelo hacer y en ocasiones le hago a mis pacientes es: ¿Por qué acudes en este momento? A veces son situaciones inesperadas que han surgido pocos días o pocas semanas atrás, pero en otras el “problema” se viene arrastrando desde hace tiempo.
De alguna manera algo similar me ha ocurrido con el blog, tengo meses deseando volver a ponerme a escribir y a publicar. No existe una razón sencilla de porque regresar a escribir en este momento (quizá como mencione más arriba como nuevo propósito de año nuevo), quizá todo esta más estable en cuestiones de salud, tiempo y energía en mi vida.
O quizá sea necesario para mi el volver a exponer mis ideas. Siempre con la intención de ayudar a otras personas en el camino del duelo. La satisfacción que provocan un “gracias por tus palabras” es indescriptible. Y el saber que puedo aportar algo a la comunidad también es satisfactorio.
Por eso es necesario recordarme constantemente porque inicie este proyecto hace varios años (con algunas interrupciones como esta que ha sido la más larga).
Duelo, pérdida y este blog.
El duelo y la adaptación a la pérdida es uno tema que siempre me ha interesado. En mi consulta el ajuste a los cambios, como sobrellevar los eventos inesperados de la vida y como sentirse mejor y ser mejores es algo en lo que trato de ayudar a mis pacientes.
Sin embargo, el alcance que puedo llegar a tener suele ser muy pequeño. Los pacientes que puedo recibir en la consulta son pocos comparados con la gran cantidad de personas que requieren o que desean algún tipo de apoyo. Debido a esto considero que espacios como este: el blog, los vídeos o el podcast; mi aportación (el granito de arena que puedo aportar) puede ser mayor.
Por lo tanto, planeo “volver al ruedo” tratando de dar mi pequeña aportación en este tema que considero tan importante como lo es el duelo y la adaptación a la pérdida, siempre desde un punto de vista científico, con bases y al mismo tiempo con un lenguaje sencillo y sobre todo practico para la vida cotidiana.
Sé que no será fácil. Tendré que esforzarme para encontrar la inspiración, para escribir con regularidad, para conectar con mis lectores… Pero estoy decidido a hacerlo. Quiero que mi blog vuelva a ser un lugar donde compartir mis ideas, mis reflexiones, mis experiencias.
Sin más, espero que todos tus deseos se cumplan para este nuevo año. Que tu vida y la vida de tus seres queridos tengan paz.
¡Nos veremos en la próxima!

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